La golondrina del “Sí ya sé”

 

Embarazo adolescente
Embarazo adolescente

Cuando la primera golondrina tuvo que hacer su nido, no sabía cómo empezarlo y pidió ayuda al gorrión: construir un nido es fácil, golondrina, toma unas ramitas secas y ponlas así. Sí ya sé, dijo la golondrina. Después un poco de yerba, continuó el gorrión. Es claro, ya sé. Y después…Ya sé, interrumpió la golondrina.

Pues si ya sabes, es inútil que yo te enseñe, adiós y termínalo como puedas, espetó el gorrión y emprendió el vuelo, mientras dejaba a medias el nido y estupefacta a la golondrina, quien debió terminarlo con fango.

Ingeniosa fábula de Raquel González que señala la mala costumbre de suponer que la información obtenida es suficiente y no se cometerán errores al aplicarla.

Actitudes como esta y su correspondiente reflexión interior o explícita de “eso no me va a pasar a mi” son frecuentes entre los jóvenes que se dicen agotados de oir siempre lo mismo sobre numerosos temas de riesgo.

Sin embargo, las conductas temerarias e imprudentes en el consumo de sustancias adictivas y sexo sin protección, agregan a muchos en ese cero coma y tanto de posibilidades “de que eso me suceda”.

El embarazo en la adolescencia constituye, dadas sus condiciones especiales, uno de los problemas de salud más acuciantes no solo en Cuba. Las investigaciones arrojan que más del 50 por ciento de los adolescentes de uno y otro sexo de 15 a 19 años, en la Isla, tienen vida sexual activa. De las muchachas, el 25 por ciento se embaraza.

A pesar de las labores preventivas y de educación sexual brindadas por instituciones médicas y escolares, las cifras de adolescentes embarazadas aumentan cada año y con ello las correspondientes consecuencias sociales y de salud para la joven madre.

Un equipo de investigadores guantanameros constató que existe desconocimiento en cuanto a la edad óptima de la mujer para concebir, lo cual provoca fundamentalmente que no se tengan en cuentan las desventajas y complicaciones de este acto en la adolescencia, ya que no ha ocurrido una madurez biológica, ni completado el crecimiento y desarrollo de los órganos reproductivos, afirma Ayloma Ravelo en la revista Mujeres.

Los riesgos obstétricos y para el bebé aumentan cuanto más tiempo le falte a la fémina para cumplir los 20 años. De igual forma son más frecuentes la anemia, el parto prematuro, el bajo peso al nacer y un elevado índice de asfixia en el neonato. Sin apenas mencionar la deserción escolar, el matrimonio inmaduro o la interrumpción del embarazo sin dominar sus peligros clínicos.

Conocer su cuerpo, funcionamiento, postergar las primeras relaciones coitales y aprender a protegerse, puede ser la mejor defensa de los adolescentes para conservar su salud sexual y reproductiva.

A diferencia del gorrión, en la instrucción de las nuevas generaciones, no podemos desistir y dejar incompleta la obra, en pro de su bienestar se lo diremos hasta el cansancio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s